EL PODER DE LAS REDES SOCIALES Y LAS DENUNCIAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

TEXTO: ANTONIO JOSÉ CANDÓN  -MEDINA SIDONIA-

 

 EL PODER DE LAS REDES SOCIALES Y LAS DENUNCIAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, HACEN RECULAR AL SERVICIO ANDALUZ DE SALUD  Y LES OBLIGAN A OPERAR AL JOVEN ASIDONENSE, DANI CABALLERO, QUE LLEVA 11 MESES ESPERANDO UNA INTERVENCIÓN.

 

Desde la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz puntualizan  que no han recibido ninguna petición por parte del chico para mantener un encuentro con el delegado provincial.

Daniel Caballero Galindo es un joven muy de 26 años conocido en Medina Sidonia, ya que siempre ha tenido inquietudes políticas (perteneció a Nuevas Generaciones), ha hecho sus pinitos en el mundo de la moda o concursos de bellezas y ha trabajado circunstancialmente (haciendo sustituciones) como cartero.

 

Desde hace 11 meses sufre una grave enfermedad en la garganta, por lo que mantiene una lucha (David contra Goliat?) con el Servicio Andaluz de Salud de la Junta de Andalucía a través de las redes sociales o en diversos medios de comunicación, para que sea intervenido, pues según asegura por más que lo ha intentado hasta ahora no les hacían caso.

 

Desesperado por su situación, a través de sus cuentas de Facebook y Twitter el pasado día 1 de junio emitió un video que se ha hecho viral con más de 150 mil visitas, que lleva 11 meses esperando que el Servicio Andaluz de Salud le sometiera a una operación quirúrgica, que pusieran fin a sus problemas de salud, contado todos los problemas, contratiempos, dificultades que estaba teniendo y el poco caso que les hacía a sus peticiones el SAS,  mostrando su preocupación por su estado y por otra lado sin posibilidad de estar en el mercado laboral.

 

En este video, el joven dice, que hace un año perdió prácticamente la voz y comenzó un calvario y rosario de visitas medicas, que les detectaron una serie de problemas en su garganta, tales como nódulos, pólipos, parálisis en cuerdas vocales, irritación de garganta que le han dejado prácticamente sin poder hablar.

 

Al parecer, el mensaje a través de Internet (con la voz rota y casi inaudible)  ha causado efecto y le ha valido, más que sus largos e interminables paseos antes decenas de facultativos, que les condenaron a formar parte de la larguísima e interminable lista de espera que sufren los usuarios de la provincia y especialmente de la Comarca de la Janda.

 

Tanta lucha e insistencia, la repercusión mediática que ha tenido el video, que se convirtió en viral en escasos tiempo, ha provocado que la Junta de Andalucía halla reculado y ya tiene fecha para su intervención, prevista en principio para la próxima semana.

 

Es lo que le ha prometido, según ha afirmado,  la directora del hospital de Puerto Real, quien le ha llamado el pasado miércoles por la mañana para anunciarle que le adelantan las pruebas de la anestesia al próximo lunes. “En cuanto tengan los resultados de esas pruebas me han dicho que me operan” cuenta por Whatsapp y en sus perfiles de  Facebook y Twitter.

 

Además le han dicho “apenas hay lista de espera para las operaciones”, por lo que se muestra muy optimista y espera esta vez sí, cumplan con sus derechos, que no son otros, sino los de atender como marca nuestra Constitución y toda las garantías, no todas las demandas de este joven asidonense, sino de todos los andaluces.

 

A través de sus perfiles en Internet, Daniel Caballero centro sus quejas y protestas en

criticar, no solo al SAS, por no darle solución a su grave problema, sino, al delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, Fernando López Gil, asegurando que tras enviarle varios mensajes a López Gil, éste terminó por bloquearle en el Twitter.

Lo cierto y es verdad que después de 11 meses de espera, al parecer, el chico por fin se operará de su grave enfermedad de la garganta la próxima semana. Pero a la vez critica y lamenta que “Lo triste y vergonzoso,  es que se tenga que revolucionar las redes sociales para conseguir que operen a una persona”, explica el joven en su cuenta de Twitter tras conocer que su caso parece tener solución.

 

No ha sido hasta que miles de personas (150 mil)  han difundido su caso por las redes, se halla hecho eco los medios de comunicación de su estado, para que el Servicio Andaluz de Salud le haya terminado haciendo caso. Hasta ahora, se  lamenta, “todas las respuesta habían sido portazos en la cara”.

 

Por lo contado por Daniel, ahora, cuando ya casi toda Andalucía ha conocido su caso, la Junta de Andalucía y el hospital de Puerto Real, al parecer se han visto obligados recular y, por fin, darle fecha para operar a Daniel. Él tiene clara la razón: «Me adelantan las pruebas y la operación por ser yo». Si no hubiese hecho tanto ruido, piensa, nunca le habrían dado preferencia.

 

Daniel Caballero tiene claro quiénes son los que ha provocado su revolucionaria actuación “Culpo a la Administración, a la Consejería de Salud, a los recortes…” el joven, no sin dejar bien claro, en ningún momento ha criticado a los médicos o sanitarios que le han atendido.

 

Especialmente emocionado y esperanzado de que todo salga como desea, el joven ha querido mostrar su agradecimiento a su novia, Mari Paz, quien es y ha sido «un gran pilar» en esta lucha. Sus padres, que se han alegrado mucho cuando les ha comunicado que por fin le operan y todos aquellos que le han mostrado su apoyo en Internet, mediantes mensajes, llamadas telefónicas o muestra de cariño por parte de sus paisanos que les paran por las calles para felicitarles.

 

Aunque esta primera intervención es parte de una cadena de visitas al quirófano, asegura, es, al menos, el inicio de un tratamiento que, hasta este miércoles, no tenía fecha ni previsión. Tendrán que «eliminar nódulos e inyectar un corticoides en las cuerdas vocales para intentar reanimar la media cuerda vocal izquierda que hay inmóvil», a lo que le seguirán «algunos retoques» más. Con suerte, la semana que viene el chico empieza el camino que le lleve a recuperar la voz que estos meses le han prestado las redes sociales.

 

Puntualizaciones de la Delegación del Gobierno de la Junta en Cádiz

 

Desde la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz quieren puntualizar que no han recibido “ninguna petición por parte de Daniel Caballero para mantener un encuentro con el delegado del Gobierno». Tan solo, dicen, tienen constancia de una «mención particular en el perfil personal de Twitter del delegado del Gobierno, al que llegan a diario múltiples notificaciones que generan ruido informativo y no son fáciles de poder atender”-

En todo caso niegan “contacto a través de la cuenta oficial de la Junta en Cádiz que es la que recepciona y deriva las peticiones”.

 

Desde la Junta quieren salir al paso también sobre el bloqueo del delegado de la Junta hacia Daniel. Explican que “se produjo porque las menciones que llegaban a la cuenta personal del delegado lo hacían con insultos y no por motivos relacionados con la enfermedad, cuestión que nunca manifestó en sus tuits, sino por atacar en términos políticos al delegado en su perfil personal. Por principio nunca vamos a tolerar este comportamiento. Debate y opinión siempre, pero sin insultos”

 

Por último, desde la delegación de la Junta en Cádiz se comprometen a “estudiar el caso con detalle, sobre todo porque en esta especialidad y tipo de cirugía se cumple con el decreto de garantías, que es el que estipula el tiempo máximo de espera para las intervenciones, y que nunca superan los 180 días”.

 

Y es que como se comenta el uso de las redes sociales,  sobre todo Facebook y Twitter, se ha convertido en poco tiempo en la mejor manera de airear una queja, e incluso la forma más directa de que la propia Administración te escuche casi en vivo y en directo.

Lo importante, es que por un motivo y otro, la historia de este joven y su feliz desenlace pone de manifiesto que colgar un vídeodenuncia en las redes puede ser la mejor receta contra las listas de espera. “Si no hubiese hecho tanto ruido, nunca me habrían dado preferencia”, insiste el asidonense en las redes.

Anuncios

Un comentario

Los comentarios están cerrados.